Hace unos años mi nono me dijo que no había madera más fiel que el roble...
Muchas veces nos damos cuenta que la felicidad dura solo un instante y la tristeza es eterna.
El roble es el único árbol que resiste todas las catástrofes.
Mientras más dura sea la situación, él clava más sus raíces, asi se aferra al suelo y se vuelve más y más robusto. Siempre...siempre se mantiene firme, tanto que es imposible arrancarlo o derribarlo.
Para él cada tempestad es un nuevo desafío, cada tormenta en una nueva oportunidad de volverse fuerte.
Tal vez, quede con apariencia desastroza o triste, pero esas son las señales de su lucha, y no por eso deja de resistir.
SIEMPRE FUERTE COMO EL ROBLE.

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